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14 de julio de 2012

Batman #2, el turno de Tony Daniel




Después de leerme el genial Batman de Snyder y disfrutar bastante con el Batman Y Robin de Tomasi (Damian da mucho juego), le tenía bastante miedo al Detective Comics de Tony Daniel (en España, y por cortesía de ECC, dentro del título Batman en su número dos) ya que las críticas no eran precisamente buenas, tachándola de irregular (con respecto al guión, ya que el dibujo es bueno) y perdiendo en toda comparación que se hacía con el de Snyder.

Pero una vez leído, no es tan malo como lo pintan, ya sea por el aluvión de críticas que uno lee antes o porque, realmente, Daniel no ha hecho un mal trabajo. Sí, lo sé, la historia no es novedosa y el enemigo en cuestión, el Joker en este caso, no sorprende demasiado tirando mucho de tópicos del universo del murciélago, pero aun así no está mal del todo.




La historia nos sitúa en la eterna oscuridad de Gotham, con un Batman joven y seguro manteniendo los ya conocidos pensamientos profundos consigo mismo (estas partes del murciélago me encantan) y que persigue al Joker, que no se encuentra precisamente en la situación más cómoda; mientras que la policía de la ciudad con Gordon al mando hace sus propias investigaciones. La persecución nos hará pasar por el manicomio Arkham y nos presentará a unos enemigos que parecen salidos de La Matanza de Texas y que pondrán en jaque al caballero oscuro.




Si el guión flojea por su escasa originalidad y sus muchos tópicos, el dibujo, también de Daniel, sobresale un poco más presentando un Batman imponente que recuerda en ciertas viñetas al de Capullo, pero que en ningún momento consigue esa presencia espectral y sombría de éste último. Destacar de forma negativa, y aclarando que el dibujo en todo el cómic no es malo, que en determinadas viñetas las proporciones del murciélago son algo desproporcionadas enturbiando un poco la tónica general. Eso sí, si de algo pueden presumir estos dos primeros números es de unos cliffhangers que quitan el hipo.




Como dije antes, no es un mal comienzo y, aunque en reglas generales, el guión se tambalee un poco pareciéndose más a un copia y pega de cualquier historia del cruzado enmascarado, podría catalogarlo con un “me gusta pero a ver que viene después”. Aun así, sobre todo si eres un fan del murciélago, dale una oportunidad, tampoco te vas a arrepentir… al menos del todo.

La edición en grapa que nos presenta ECC bajo el título de Batman #2 (48 páginas a 3,50€) corresponde al Detective Comics 1-2 de la edición USA. Un precio asequible para, al menos, darle una oportunidad a Tony Daniel. Yo de momento sí se la daré.

30 de mayo de 2012

Puertas de Gotham, pasado y presente



Todo lo que tiene que ver con Scott Snyder merece mucho la pena, y es que, el guionista, le ha cogido la medida (y de qué manera) al murciélago. En este Batman: Puertas de Gotham, donde comparte autoría en el argumento con Kyle Higgins (que se encarga del guión), nos cuenta una historia, alternando pasado y presente, que sirve como excelente prólogo para el relanzamiento de Batman, “su” Batman (a pachas con Greg Capullo) y de ese gran misterio que esconden los búhos, dándole a la oscura ciudad de Gotham un pasado con mayúsculas.




La historia, situada en el presente, nos cuenta como Dick Grayson, que porta el manto del murciélago tras la ausencia de Bruce Wayne, investiga la desaparición de una gran cantidad de explosivos, viendo como, durante la investigación, explotan varios puentes de la ciudad, dando comienzo así a una caza contrarreloj del misterioso responsable con la ayuda de Robin (Damian Wayne), Red Robin (Tim Drake), Black Bat (Cassandra Cain) y, claro está, la policía de Gotham con James Gordon a la cabeza.




La historia situada en el pasado, nos enseña una Gotham incipiente, preparada para su inminente crecimiento de la mano de tres importantes familias: Cobblepot, Elliot y Wayne.

Familias que verán cumplidas sus expectativas viendo crecer una ciudad que, pese a tal deslumbrante progreso, no podrá evitar conflictos y secretos que marcarán, y de qué manera, el futuro de Gotham y de sus descendientes.




El guión se mantiene firme en todo momento, disfrutándose mucho más cuando repasamos los acontecimientos del pasado, ya que es esta historia, con diferencia, la que marca el tomo y  la que tira del murciélago y su búsqueda del destructor de puentes en el presente.

¿Qué conexión habrá entre el pasado y el presente de Gotham? ¿Qué moverá al misterioso enemigo para entrañar tales propósitos? Snyder y Higgins nos van planteando misterios que van saliendo a la luz en su debido momento, entrelazando acontecimientos del pasado con consecuencias en el presente de una forma donde el lector no se pierde en ningún momento.




El apartado gráfico corre a cargo de Trevor McCarthy y Graham Nolan, y se complementa bastante bien con el guión. Trazos claros que dan a los personajes, en bastantes ocasiones, sensación de dibujos animados mientras que por otra parte, en determinadas viñetas, forman trazos que parecen inacabados para reflejar la estructura de la ciudad. A destacar el toque vintage y de tonos sepias de la historia pasada de Gotham, que hace que el lector se vea más inmerso aun en la historia que cuando ve a Batman en la oscura ciudad actual.




ECC nos trae este tomo en formato cartoné bastante bueno que consta de la historia completa (5 números USA), un artículo que sitúa tanto al lector como a la historia en el universo del murciélago y, algo que siempre agradezco, portadas tanto originales como alternativas de las ediciones USA. 112 páginas por 10,50€ que, si eres amante del murciélago, deberías tener.

21 de mayo de 2012

el nuevo Batman, por Snyder y Capullo




Una vez acabada la hegemonía (unos cinco añitos que ha durado) de Grant Morrison controlando las manijas de todo un peso pesado de DC como Batman, le toca el turno a un casi recién llegado a esto del mainstream comiquero. Señoras y señores, os presento a Scott Snyder.

Y decía casi recién llegado porque Snyder ya venía de otra gran franquicia decera como es Detective Comics, donde ya dejó señales de que no estamos ante un guionista cualquiera, sino de uno con las ideas claras (y los altos cargos de DC lo saben). Si a todo esto le sumamos su buen hacer con la serie regular de la línea Vertigo, American Vampire, podemos decir que es, actualmente, uno de los guionistas estrella, no solo de DC Comics, sino del entorno comiquero en general.




El Batman que nos presenta Snyder en este Nuevo Universo, abandona la parafernalia cósmica, los enemigos más allá del planeta Tierra y cualquier viaje en el tiempo anterior. El Caballero Oscuro que ahora tenemos ante nuestros ojos es el más detectivesco de estos últimos años. Un personaje, como siempre debió ser, más oscuro. Un murciélago que verá como su propia cuidad, Gotham, se convertirá tanto en aliada como en enemiga de él mismo.

Y es que es ahí donde la brillantez del guionista sale aun más a la luz, ya que convierte a Gotham en protagonista, en una ciudad que respira a la par de sus habitantes, escondiendo misterios, amenazas y asesinos en la sombra, de tal magnitud,  que ni el propio Batman es capaz de llegar a imaginar. Sus grandes edificios, las majestuosas gárgolas que custodian la ciudad, todo está relacionado, entrelazado de tal forma que, viñeta a viñeta, no consigas despejar los ojos.




Gran parte de la culpa de que esta maraña de misterios y secretos profundos llegue al lector hasta tal punto de sentirse dentro de la propia historia, e incluso amenazado por ella, es de Greg Capullo, que con un dibujo absorbente, oscuro y muy dinámico consigue que el guión de Snyder cobre más fuerza aun si cabe. Dobles páginas que quitan el hipo, perspectivas asombrosas, luchas impactantes y un fiel y oscuro reflejo de la ciudad de Gotham, hacen de Capullo el dibujante perfecto para esta nueva andadura de Batman.

En boca del propio Capullo, la relación entre ambos no empezó muy bien, teniendo algún que otro rifirrafe, pero visto lo visto, tenemos aquí a una pareja que marcará una de las mejores etapas del murciélago en toda su historia y que, no tengo ninguna duda, será recordaba durante muchos años.




Si hay alguna serie que haya salido ganando con este, problemático para muchos y solución para pocos, relanzamiento de DC, es sin duda este nuevo Batman. Así que no lo dudes, si nunca has leído nada del murciélago, es la mejor oportunidad para empezar y si lo llevas leyendo muchos años, sabrás de lo que hablo.

El problema, desde el punto de vista del sufrido lector, viene cuando ECC decidió, bajo la misma cabecera de Batman, alternar esta serie con el Detective Comics de Tony Daniel, una serie que sin ser mala, está a años luz de la de Snyder. Así que un mes tendremos el Batman de Snyder y al mes siguiente el Detective Comics de Daniel. Una decisión, a mi parecer, bastante absurda pero con la que habrá que lidiar sin más remedio.

18 de mayo de 2012

Batman Y Robin en el Nuevo Universo DC




¿Qué hay más difícil que ser Batman? Pues ser padre, y si encima eres las dos cosas, agárrate los machos para poder llevar ambas cosas a buen cauce.

Uno de los relanzamientos de DC Comics en su The New 52 (renombrado por ECC en España como “el Nuevo Universo DC empieza aquí”) que más alicientes positivos tenía a priori, era el comienzo del Dúo Dinámico por excelencia, Batman y Robin. Sobre todo cuando el manto del murciélago volvía a manos de Bruce Wayne tras su periplo desaparecido, y que su compañero iba a ser, ni más ni menos, que su hijo Damian.




Las correrías anteriores de Damian como Robin venían a cargo de Grant Morrison y Frank Quitely, en el Batman Y Robin pre-Nuevo Universo DC, cuando Dick Grayson tomó el manto del murciélago y acogió a Damian como el nuevo Robin para poder tenerlo controlado y alejarlo, en cierto modo, de su anterior vida entre asesinos, ya que el chico, fue criado por su madre Talia Al Ghul, y entrenado en la Liga de Asesinos. Convertido ahora en todo un asesino en potencia a sus 10 años.

Peter Tomasi, guionista de la serie, toma como pilar principal el carácter de Damian, su forma de hacer las cosas frente a su padre y la preocupación de éste (junto a Alfred) de ver convertido al chico en algo que, en un principio, parece estar destinado a ser.




Así que, en este nuevo Batman Y Robin, tenemos una serie de enfrentamientos entre Bruce y Damian, poniendo de manifiesto que sus caracteres, pensamientos y formas de actuar son, a día de hoy, bastante opuestas. Mientras, sus alter ego, combaten juntos el crimen en Gotham. En medio de todo este vaivén de sentimientos y enfrentamientos entre padre e hijo, tenemos a un infatigable Alfred, preocupado por el chico y poniendo su experiencia, una vez más, al servicio del padre primerizo.

A todo esto, Batman ve como un nuevo villano (creado para la ocasión) llega a la ciudad de Gotham, un tal Nadie, que por lo visto es un viejo conocido de Bruce Wayne y cuyo primer enfrentamiento hará que Damian se vea involucrado de una forma inesperada, sin que Batman pueda evitarlo. Se empezará a vislumbrar el pasado de Nadie y de su antigua relación con Bruce, intentando éste apartarle de Damian. Nadie, por su parte, intentará acercarse al chico, conocedor de sus virtudes y su especial gusto por la violencia.



El dibujo de Patrick Gleason cumple su cometido y, aunque a veces parezca plano, acompaña perfectamente. Escenas de lucha y dobles páginas muy buenas, donde vemos desenvolverse bastante bien al combo. Destacar el diseño del nuevo villano, Nadie, que personalmente me ha gustado mucho.

Un buen comienzo, intrigante y de lectura fácil e intensa (si no les da a los mandamases de DC cambiar a guionista y dibujante), que ECC presenta en España en forma de tomo, conteniendo los números 1-4 USA (96 páginas) a un precio muy bueno (8,95€).




Me lo leí en 3 veces, releyendo algunas partes, y se hace corto ya que Tomasi controla bastante bien la historia por dos vías que están unidas de forma constante e irremediable: la relación padre/hijo y la de pareja justiciera de Gotham, Batman/Robin.

11 de mayo de 2012

Crónica de un recién estrenado "salonero" (Parte II)


en esta nueva Liga de la Justicia mando yo

Mi segundo día en el Salón se planteaba, en teoría, más corto y más relajado. Mi prioridad era poder coger número (solo daban 50 al día) para conseguir mis ansiadas firmas del tándem de moda decero: Snyder y Capullo (más ilustración de éste último), ir de turismo el resto de la mañana, y volver por la tarde para las mencionadas firmas para después seguir revoloteando por el Salón por zonas aun desconocidas.


mis ansiados números para las firmas

Conseguido el número, y ya que estaba allí y la cola aun no era muy grande, aproveché el momento y me hice también con números para el actual dibujante de Action Comics, Rags Morales, el catalán Pere Pérez (Batgirl entre otros), mi paisano Jesús Merino (tenía que llevarme su firma sí o sí para mi tomo de Los Vengadores: La Guerra del Destino) y finalmente, aunque no tenía nada de ellos, solo por el sorteo de un dibujo de cada uno realizado en ese mismo momento, también de Mark Buckingham (Fábulas, Doctor Extraño) y R.M. Guéra (autor del genial Scalped).

Este guirigay de números y autores me hizo cambiar mis planes de turismo mañanero por Barcelona, ya que tanto las firmas de Pérez y Merino como Buckingham y Guéra eran por la mañana (aquí mi novia se ganó otro pedacito de cielo, aguantando el chaparrón que no estaba planeado).


Pere Pérez y Jesús Merino en plena faena

Tras la breve entrevista a los autores españoles (mientras dibujaban) llegó la sesión de firmas, y tras esperar varias horas haciendo cola, conseguí que Pere Pérez me firmara el tomo #3 de Batgirl y Jesús Merino mi querido tomo de Los Vengadores: La Guerra del Destino mientras que mi novia, cual versión femenina de Jimmy Olsen, echaba fotos que yo, con la emoción, no podía hacer.

Después disfruté un poco de la presencia de Buckingham y Guéra y tras no ganar el sorteo de las ilustraciones recién hechas (y con la hora de la comida encima) salí del Salón mucho más tarde de lo que esperaba para hacer turismo por los alrededores y comer algo.

Ya con el estómago lleno, y tras haber estado descansando al aire libre en el monte de Montjuïc, volví al Salón para, una vez más en el stand de ECC, mezclarme entre el tumulto para oír otra breve entrevista (mientras dibujaba un Joker brutal) y la posterior sesión de firmas de Rags Morales.


junto a Rags Morales



Fue mucho más fluida y, tras una escueta conversación con dos comiqueros que estaban delante de mí en la cola, conseguí que me firmara el #1 de Superman y un comic gratuito de ilustraciones del Nuevo Universo de DC que los de ECC repartían a los presentes y cuya portada era la del Action Comics Vol. 2 #1 USA. Por supuesto que mi querida Jimmy Olsen, fotografió los momentos firmas y posado (más pedacitos de cielo para ti, pequeña padawan).

Llevaba todo el día en el stand de ECC, ya que apenas había pisado otro lugar del reciento pero ya se acercaba el plato fuerte y, aunque tenía los riñones algo molidos de estar de pie, el tramo final lo merecía. La dupla del murciélago apareció, y el tumulto se agrandó considerablemente, así que me coloqué en la cola lo más rápido que pude.

Ya que Capullo no dibujaría nada (podemos decir que los traía hechos de casa) todo fue mucho más rápido. Tanto a él como a Snyder se les veía muy cercanos, ahí sentados con sus respectivas cervezas, charlando con todo aquel que controlase el idioma de Shakespeare y fotografiándose con todo el que se lo pedía. Incluso el propio Capullo, en un momento de la firma, sacó su teléfono y se echó una foto junto a Snyder (que posteriormente vi subida en su Twitter).


Greg Capullo y Scott Snyder en la sesión de firmas

Me temblaban las piernas y apenas pude pronunciar un “I’m fine” cuando Capullo me preguntó “Hi, How are you?” y estampaba su firma con rotulador amarillo en mi grapa de Batman Vol. 2 #1. Grapa que, tras echarme una foto con Capullo en plan “colegas de toda la vida”, pasé a Snyder, que también firmó.

Inmediatamente tras coger mi grapa, saqué de mi bolsa el tomo de Detective Comics #1 y el Severed, ambos de Planeta. Me sorprendió la humildad del guionista, ya que al ver los dos tomos que sacaba de mi bolsa me dio las gracias, como agradeciendo que comprara su trabajo. Me hizo sentir bien.

Una vez concluida la epopeya de colas, entrevistas y firmas y con los deberes hechos (¡Tengo sus firmas, sí señor!), me presenté en la Sala de Exposiciones donde los chicos de ECC junto al vicepresidente de DC Comics presentaban de forma breve los lanzamientos de su Nuevo Universo en España (mientras mi novia, sorprendentemente, ojeaba el Batman Vol. 2 #1).


junto a Greg Capullo


junto a Scott Snyder

Ya con el tiempo encima y el cierre del Salón cercano, recorrí la parte dedicada a algunas exposiciones y promociones de futuros estrenos (sí, Prometheus estaba allí con su cabeza gigante). Mazinger Z, Astroboy, Doraemon, incluso Star Wars tenía una pequeña muestra de ilustraciones, muñecos de colección y varios R2D2 que se movían y todo (era una foto obligada).

Disfruté menos de lo que me hubiese gustado la exposición (muy emotiva) dedicada al gran Moebius con ilustraciones inéditas y dedicatorias de autores españoles. Tras un brevísimo vistazo al stand de X-Box (donde se ponga un comic…), y con la pena ya encima, eché un último vistazo al recinto, perdiéndome en la marabunta de gente que aun quedaba allí, miré hacia la salida y simplemente salí.


junto a un amigo, R2D2


Lo he disfrutado todo, y aunque sienta que me dejé cosas por ver y disfrutar, fue la compañía que tuve en todo momento a mi lado lo que lo hizo especial. El año que viene, si se tercia, más y mejor.

9 de mayo de 2012

Crónica de un recién estrenado "salonero" (Parte I)


gigantesco cartel del evento

El jueves día 6 de mayo fue, lo que militares peliculeros llamarían, el día D y la hora H, para este humilde servidor. Era mi primer año en un Salón del Cómic, y no cualquier Salón, sino el 30º Salón del Cómic de Barcelona (¡estreno por la puerta grande, sí señor!).

Ataviado con una de mis camisetas de Batman y con mi pequeña padawan a mi lado crucé las puertas, donde pude contemplar (y aquí llegó mi primer “¡oooh!”) que la entrada estaba flanqueada por dos grandes urbes del mundo del cómic: a mi derecha la luminosa Nueva York, con el Daily Bugle en uno de sus edificios y nuestro querido amigo y vecino Spider-Man surcando los cielos. A mi izquierda, la oscura y peligrosa ciudad de Gotham, donde la señal del murciélago iluminaba sus edificios.



Gotham y Nueva York: ciudades de cómic


Situado en el centro del Salón, mi vista se perdía entre tanto colorido, distinguiendo personajes a cada vistazo que echaba: Batman, Superman, Juego de Tronos, Dragon Ball, e incluso el mismísimo Snoopy junto a su inseparable Charlie Brown estaban presentes.

Los stands de ECC (donde pasé gran parte del Salón) y Planeta eran los más vistosos a la izquierda del recinto, uno frente a otro, junto al de Norma, situado en la zona de la derecha. ECC tenía un telón inmenso con los personajes principales de su Nuevo Universo: Green Lantern, Batman, Superman, Flash y Wonder Woman junto a una maqueta de la nueva JLA a tamaño real para que fans e incondicionales se pudieran fotografiar (llegar y foto, si, habéis acertado).


telón del stand de ECC con la nueva Liga de la Justicia


Una vez recuperado del shock comiquero y de las primeras fotos a diestro y siniestro, entré en el stand de Planeta y tras ojear varios comics (Severed de Snyder, incluido), me hice con el facsímil gratuito del nº1 de Dragon Ball, en conmemoración del 20º aniversario de su publicación (las prisas en cogerlo me hicieron llevarme uno en catalán, gajes del principiante).

De stand en stand pude disfrutar de miles y miles de comics apilados. Antiguos números de Zinco, tomos de Norma, mucho material de Planeta, las novedades deceras por parte de ECC. Era como echar un vistazo atrás en el tiempo y ver, con algún añito más, la historia del cómic en España.


las novedades de ECC sobre el Nuevo Universo DC

Mientras disfrutaba de las figuras expuestas: Hulk, los X-Men, Predator, Alien, personajes del anime y del manga, figuras del cine de terror como Freddy Krueger o Jason Vohernees escuchaba conversaciones entre comiqueros, vendedores y coleccionistas que me hacían sentir bien, a gusto donde estaba.

Mi primera sorpresa del día me la llevé en mi regreso al stand de ECC, donde ojeando las novedades de su Nuevo Universo, al girarme, pude ver como el mismísimo Scott Snyder estaba a escasos metros de mí (me puse nervioso cual colegiala en un concierto del Bieber ese) y tras pasar detrás de mí, y dejar que se me pasara la emoción, continué con mi paseo salonero.


Scott Snyder de visita por el stand de ECC

Tras disfrutar de las exposiciones de Blacksad (sencillamente preciosos los dibujos y bocetos) y de Paco Roca (¡cachis que no pudiste asistir!) por la mañana, continuar mi paseo observando todo a mi paso (ingesta de dorayaki incluida cual Doraemon) tocaba hacer una pausa y salir a comer fuera.

Ya por la tarde disfruté de la exposición de originales del relanzamiento de DC Comics, fotografiando todo, disfrutando cada trazo. Me pasé por una galaxia muy, muy lejana donde un trooper casi me dispara y donde la princesa Leia escapó a mi vista en un plis plas. Me monté en la Enterprise donde recordé a Sheldon Cooper y eché de menos a Spock.


casi no salgo vivo pero el tropper fue piadoso conmigo

De vuelta al stand de ECC (si, otra vez) y tras aglutinar tarjetitas y octavillas varias, me llevé el chasco de no poder tener las firmas de Scott Snyder y Greg Capullo (iba por número y bla, bla…), así que, ya que estaba allí, presté atención a la pequeña entrevista que tenía preparada el equipo de ECC allí presente y la posterior sesión de firmas.

Finiquité el día con la grata sorpresa de que, tras acabar su sesión de firmas, les pillé por banda y me hice una foto con ellos, uno a cada lado, con la presencia del murciélago justo detrás.


la foto del día: junto a Snyder y Capullo

Era el momento perfecto y lo conseguí así que tras dar tumbos por el Salón algún rato más cogí caminito de casa, que había que descansar, que ya tocaba.