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11 de mayo de 2012

Crónica de un recién estrenado "salonero" (Parte II)


en esta nueva Liga de la Justicia mando yo

Mi segundo día en el Salón se planteaba, en teoría, más corto y más relajado. Mi prioridad era poder coger número (solo daban 50 al día) para conseguir mis ansiadas firmas del tándem de moda decero: Snyder y Capullo (más ilustración de éste último), ir de turismo el resto de la mañana, y volver por la tarde para las mencionadas firmas para después seguir revoloteando por el Salón por zonas aun desconocidas.


mis ansiados números para las firmas

Conseguido el número, y ya que estaba allí y la cola aun no era muy grande, aproveché el momento y me hice también con números para el actual dibujante de Action Comics, Rags Morales, el catalán Pere Pérez (Batgirl entre otros), mi paisano Jesús Merino (tenía que llevarme su firma sí o sí para mi tomo de Los Vengadores: La Guerra del Destino) y finalmente, aunque no tenía nada de ellos, solo por el sorteo de un dibujo de cada uno realizado en ese mismo momento, también de Mark Buckingham (Fábulas, Doctor Extraño) y R.M. Guéra (autor del genial Scalped).

Este guirigay de números y autores me hizo cambiar mis planes de turismo mañanero por Barcelona, ya que tanto las firmas de Pérez y Merino como Buckingham y Guéra eran por la mañana (aquí mi novia se ganó otro pedacito de cielo, aguantando el chaparrón que no estaba planeado).


Pere Pérez y Jesús Merino en plena faena

Tras la breve entrevista a los autores españoles (mientras dibujaban) llegó la sesión de firmas, y tras esperar varias horas haciendo cola, conseguí que Pere Pérez me firmara el tomo #3 de Batgirl y Jesús Merino mi querido tomo de Los Vengadores: La Guerra del Destino mientras que mi novia, cual versión femenina de Jimmy Olsen, echaba fotos que yo, con la emoción, no podía hacer.

Después disfruté un poco de la presencia de Buckingham y Guéra y tras no ganar el sorteo de las ilustraciones recién hechas (y con la hora de la comida encima) salí del Salón mucho más tarde de lo que esperaba para hacer turismo por los alrededores y comer algo.

Ya con el estómago lleno, y tras haber estado descansando al aire libre en el monte de Montjuïc, volví al Salón para, una vez más en el stand de ECC, mezclarme entre el tumulto para oír otra breve entrevista (mientras dibujaba un Joker brutal) y la posterior sesión de firmas de Rags Morales.


junto a Rags Morales



Fue mucho más fluida y, tras una escueta conversación con dos comiqueros que estaban delante de mí en la cola, conseguí que me firmara el #1 de Superman y un comic gratuito de ilustraciones del Nuevo Universo de DC que los de ECC repartían a los presentes y cuya portada era la del Action Comics Vol. 2 #1 USA. Por supuesto que mi querida Jimmy Olsen, fotografió los momentos firmas y posado (más pedacitos de cielo para ti, pequeña padawan).

Llevaba todo el día en el stand de ECC, ya que apenas había pisado otro lugar del reciento pero ya se acercaba el plato fuerte y, aunque tenía los riñones algo molidos de estar de pie, el tramo final lo merecía. La dupla del murciélago apareció, y el tumulto se agrandó considerablemente, así que me coloqué en la cola lo más rápido que pude.

Ya que Capullo no dibujaría nada (podemos decir que los traía hechos de casa) todo fue mucho más rápido. Tanto a él como a Snyder se les veía muy cercanos, ahí sentados con sus respectivas cervezas, charlando con todo aquel que controlase el idioma de Shakespeare y fotografiándose con todo el que se lo pedía. Incluso el propio Capullo, en un momento de la firma, sacó su teléfono y se echó una foto junto a Snyder (que posteriormente vi subida en su Twitter).


Greg Capullo y Scott Snyder en la sesión de firmas

Me temblaban las piernas y apenas pude pronunciar un “I’m fine” cuando Capullo me preguntó “Hi, How are you?” y estampaba su firma con rotulador amarillo en mi grapa de Batman Vol. 2 #1. Grapa que, tras echarme una foto con Capullo en plan “colegas de toda la vida”, pasé a Snyder, que también firmó.

Inmediatamente tras coger mi grapa, saqué de mi bolsa el tomo de Detective Comics #1 y el Severed, ambos de Planeta. Me sorprendió la humildad del guionista, ya que al ver los dos tomos que sacaba de mi bolsa me dio las gracias, como agradeciendo que comprara su trabajo. Me hizo sentir bien.

Una vez concluida la epopeya de colas, entrevistas y firmas y con los deberes hechos (¡Tengo sus firmas, sí señor!), me presenté en la Sala de Exposiciones donde los chicos de ECC junto al vicepresidente de DC Comics presentaban de forma breve los lanzamientos de su Nuevo Universo en España (mientras mi novia, sorprendentemente, ojeaba el Batman Vol. 2 #1).


junto a Greg Capullo


junto a Scott Snyder

Ya con el tiempo encima y el cierre del Salón cercano, recorrí la parte dedicada a algunas exposiciones y promociones de futuros estrenos (sí, Prometheus estaba allí con su cabeza gigante). Mazinger Z, Astroboy, Doraemon, incluso Star Wars tenía una pequeña muestra de ilustraciones, muñecos de colección y varios R2D2 que se movían y todo (era una foto obligada).

Disfruté menos de lo que me hubiese gustado la exposición (muy emotiva) dedicada al gran Moebius con ilustraciones inéditas y dedicatorias de autores españoles. Tras un brevísimo vistazo al stand de X-Box (donde se ponga un comic…), y con la pena ya encima, eché un último vistazo al recinto, perdiéndome en la marabunta de gente que aun quedaba allí, miré hacia la salida y simplemente salí.


junto a un amigo, R2D2


Lo he disfrutado todo, y aunque sienta que me dejé cosas por ver y disfrutar, fue la compañía que tuve en todo momento a mi lado lo que lo hizo especial. El año que viene, si se tercia, más y mejor.

9 de mayo de 2012

Crónica de un recién estrenado "salonero" (Parte I)


gigantesco cartel del evento

El jueves día 6 de mayo fue, lo que militares peliculeros llamarían, el día D y la hora H, para este humilde servidor. Era mi primer año en un Salón del Cómic, y no cualquier Salón, sino el 30º Salón del Cómic de Barcelona (¡estreno por la puerta grande, sí señor!).

Ataviado con una de mis camisetas de Batman y con mi pequeña padawan a mi lado crucé las puertas, donde pude contemplar (y aquí llegó mi primer “¡oooh!”) que la entrada estaba flanqueada por dos grandes urbes del mundo del cómic: a mi derecha la luminosa Nueva York, con el Daily Bugle en uno de sus edificios y nuestro querido amigo y vecino Spider-Man surcando los cielos. A mi izquierda, la oscura y peligrosa ciudad de Gotham, donde la señal del murciélago iluminaba sus edificios.



Gotham y Nueva York: ciudades de cómic


Situado en el centro del Salón, mi vista se perdía entre tanto colorido, distinguiendo personajes a cada vistazo que echaba: Batman, Superman, Juego de Tronos, Dragon Ball, e incluso el mismísimo Snoopy junto a su inseparable Charlie Brown estaban presentes.

Los stands de ECC (donde pasé gran parte del Salón) y Planeta eran los más vistosos a la izquierda del recinto, uno frente a otro, junto al de Norma, situado en la zona de la derecha. ECC tenía un telón inmenso con los personajes principales de su Nuevo Universo: Green Lantern, Batman, Superman, Flash y Wonder Woman junto a una maqueta de la nueva JLA a tamaño real para que fans e incondicionales se pudieran fotografiar (llegar y foto, si, habéis acertado).


telón del stand de ECC con la nueva Liga de la Justicia


Una vez recuperado del shock comiquero y de las primeras fotos a diestro y siniestro, entré en el stand de Planeta y tras ojear varios comics (Severed de Snyder, incluido), me hice con el facsímil gratuito del nº1 de Dragon Ball, en conmemoración del 20º aniversario de su publicación (las prisas en cogerlo me hicieron llevarme uno en catalán, gajes del principiante).

De stand en stand pude disfrutar de miles y miles de comics apilados. Antiguos números de Zinco, tomos de Norma, mucho material de Planeta, las novedades deceras por parte de ECC. Era como echar un vistazo atrás en el tiempo y ver, con algún añito más, la historia del cómic en España.


las novedades de ECC sobre el Nuevo Universo DC

Mientras disfrutaba de las figuras expuestas: Hulk, los X-Men, Predator, Alien, personajes del anime y del manga, figuras del cine de terror como Freddy Krueger o Jason Vohernees escuchaba conversaciones entre comiqueros, vendedores y coleccionistas que me hacían sentir bien, a gusto donde estaba.

Mi primera sorpresa del día me la llevé en mi regreso al stand de ECC, donde ojeando las novedades de su Nuevo Universo, al girarme, pude ver como el mismísimo Scott Snyder estaba a escasos metros de mí (me puse nervioso cual colegiala en un concierto del Bieber ese) y tras pasar detrás de mí, y dejar que se me pasara la emoción, continué con mi paseo salonero.


Scott Snyder de visita por el stand de ECC

Tras disfrutar de las exposiciones de Blacksad (sencillamente preciosos los dibujos y bocetos) y de Paco Roca (¡cachis que no pudiste asistir!) por la mañana, continuar mi paseo observando todo a mi paso (ingesta de dorayaki incluida cual Doraemon) tocaba hacer una pausa y salir a comer fuera.

Ya por la tarde disfruté de la exposición de originales del relanzamiento de DC Comics, fotografiando todo, disfrutando cada trazo. Me pasé por una galaxia muy, muy lejana donde un trooper casi me dispara y donde la princesa Leia escapó a mi vista en un plis plas. Me monté en la Enterprise donde recordé a Sheldon Cooper y eché de menos a Spock.


casi no salgo vivo pero el tropper fue piadoso conmigo

De vuelta al stand de ECC (si, otra vez) y tras aglutinar tarjetitas y octavillas varias, me llevé el chasco de no poder tener las firmas de Scott Snyder y Greg Capullo (iba por número y bla, bla…), así que, ya que estaba allí, presté atención a la pequeña entrevista que tenía preparada el equipo de ECC allí presente y la posterior sesión de firmas.

Finiquité el día con la grata sorpresa de que, tras acabar su sesión de firmas, les pillé por banda y me hice una foto con ellos, uno a cada lado, con la presencia del murciélago justo detrás.


la foto del día: junto a Snyder y Capullo

Era el momento perfecto y lo conseguí así que tras dar tumbos por el Salón algún rato más cogí caminito de casa, que había que descansar, que ya tocaba.